La rabia 07 Feb 2026
Ideas | La Nación | Marcelo Sabatino
El año pasado se cumplieron cincuenta años de la muerte, el asesinato en realidad, de Pier Paolo Pasolini (1922-1975), el gran poeta, narrador, ensayista y cineasta que marcó los años sesenta y setenta con su arte, pero también con sus incisivas intervenciones intelectuales en la arena pública.
La rabia es un guion que –aunque se filmó en 1963 –permaneció inédito en vida del autor. Como cuenta en el prólogo el traductor Diego Bentivegna, el texto no se corresponde con la parte verbal de la película que, por su lado, está hecha con material de archivo preexistente, incluyendo fotos sacadas de publicaciones periodísticas.
“Comentario en verso” a ese film que Pasolini no apreciaba demasiado, el guion aparece distribuido entre diversas voces, que pueden asociarse a las que aparecen en un poema. Una voz “en” poesía, otra en prosa y otra voz “oficial”, que representa la del poder.
Ese decurso poético declina al mismo tiempo un cambio de época y, también, el eco político. El texto, en su forma coral, se inicia con los funerales de Alcide de Gasperi, en 1954, uno de los políticos que apostó por la idea de Europa después de la guerra (y la caída del fascismo), y con el retorno de los prisioneros de Moscú, Churchill, imágenes de la guerra civil en Budapest, la llegada de De Gaulle a Argelia o estampas tercermundistas (de las patrullas israelíes y egipcias a Cuba). También, hacia el final, un poema a Marilyn Monroe (“Del temeroso mundo antiguo y del temeroso mundo futuro/ había quedado solo tu belleza”). Pasolini era eso que hoy parece una rara avis: un poeta personal, pero de su tiempo