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Nota de La Gaceta online  del 18/10/2005

Una obra de Juan Filloy que afrontó dificultades

Por Gustavo Pablos. Su crítica a las Fuerzas Armadas le causó muchos problemas, en 1975.


No caben dudas de que Juan Filloy es uno de los escritores más prolíficos de la literatura argentina, y con una obra de efectos estimulantes. No obstante, a pesar de la continuidad de su oficio y de las oleadas alternadas de reconocimiento que se sucedieron desde los 60 hasta la actualidad, su figura y gran parte de sus libros aún permanecen en un cono de sombra para una inmensa mayoría. Quizás este detalle motivó que, desde hace un tiempo, algunas editoriales porteñas se dedicaran a reeditar los títulos más conocidos, como también los que habían quedado marginados por el exceso de producción del autor. Uno de ellos es Vil & Vil. La gata parida.

Esta novela, de la cual se dice que presenta una fuerte crítica sobre las Fuerzas Armadas en América Latina, fue escrita en 1967, cuando el gobierno de facto derrocó al presidente Arturo Illia, pero fue publicada varios años después, en 1975. Filloy esperó unos años para su publicación porque confiaba en el poder de la imaginación para burlar a la realidad, pero sin prever que sería esta, sin embargo, la que se terminaría burlando. En este caso, como sabemos, la realidad superó a la ficción y le jugó una mala pasada al autor y su obra. A los meses del golpe de Estado, los militares armados visitaron su domicilio y se lo llevaron hasta una unidad del Ejército en Holmberg, cerca de Río Cuarto, para que explicara las causas que lo motivaron a escribir la novela y las ideas presentes en ella. El autor pudo eludir las circunstancias, pero los ejemplares fueron confiscados de la imprenta y de las librerías. Recién en 1984, cuando la Sociedad Argentina de Escritores reclamó ante el ministro del Interior del gobierno alfonsinista, el autor pudo recuperar 200 ejemplares, pero que fueron donados a dicha sociedad. Por eso, hasta esta nueva edición, el libro se había convertido en una rareza difícilmente conseguible.

Vil & Vil presenta la historia de una insurrección militar en un país no especificado de Latinoamérica, y cuenta los orígenes de la revuelta y las maniobras para su realización. El personaje principal es un conscripto que entra al servicio de un general golpista. El obsecuente colimba, debido a sus conocimientos, es bien tratado en el ámbito del cuartel y paulatinamente accede a un saber que le permite convertirse en asistente del general organizador de la revuelta. Bajo su mando, primero será chofer y valet, y luego, gracias a sus conocimientos, el estudiante de Derecho comienza a redactar documentos secretos y, finalmente, a participar en la estrategia de la revuelta.

La obra fue considerada un alegato antimilitar, ya que el conscripto lleva un diario donde consigna, críticamente, detalles de la vida en el cuartel y ácidas reflexiones acerca de la ideología autoritaria. Una actitud reforzada por el hecho de que, además, traiciona a su superior cuando conquista a su mujer y se vuelve su amante. Pero esa dosis de irreverencia es signo de una resistencia personal y no alcanza para disculpar su cinismo y su capacidad de adaptación. Más bien parecen los gestos rebeldes de un personaje que se toma algunas libertades menores, insignificantes, si consideramos el horror que se vendría y que la novela, por supuesto, no pudo anticipar. (c) LA GACETA








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