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Nota de La Voz Del Interior  del 19/06/2005

La novela censurada de Juan Filloy




T reinta años después de su primera edición, la novela Vil & Vil del escritor cordobés Juan Filloy (1894-2000) vuelve a las librerías, esta vez de la mano del sello porteño El cuenco de plata.



Vil & Vil tiene su propia historia en la ya de por sí accidentada crónica de las ediciones de la obra del autor, muchas de ellas todavía inhallables. La novela fue publicada originalmente a fines de 1975. Unos meses más tarde, apenas producido el golpe de Estado, la policía secuestró los ejemplares y Filloy fue sometido a diversos interrogatorios acerca del contenido del libro (ver “Venían tipos con ametralladora a citarme”).



Irónica e implacable, Vil & Vil narra la historia de un colimba que seduce a la mujer de un general golpista. Las observaciones del personaje son ácidas y contundentes, y esta es una de las razones por las que la obra ha sido considerada un alegato antimilitarista y una desopilante disección de la ideología autoritaria.



Sin embargo, la novela resiste otras interpretaciones. “Hay algunos que han querido ver en Vil & Vil una novela del tipo Yo, el supremo, de Augusto Roa Bastos, o El coronel no tiene quien le escriba, de García Márquez. En realidad, esta idea es muy discutible, porque si bien es cierto que el tema es una asonada militar, el punto de vista que toma Filloy es más humorístico que crítico”, opina Hugo Aguilar, docente de la Universidad Nacional de Río Cuarto, autor de numerosos ensayos sobre el autor de Caterva publicados en la revista Borradores.



Aguilar asegura que en Vil & Vil Filloy tiene “una visión paródica de la revuelta militar y de las relaciones de los militares con sus subordinados y con sus familiares. Entonces, no es una novela crítica”.



Según el ensayista y docente, el hecho de haber sido secuestrada le dio a la novela una especie de “condimento extra”.



“Lo curioso es que la novela aparece tres meses antes del golpe de Estado de 1976 –señala Aguilar–. Yo creo que de no existir esta anécdota, Vil & Vil hubiera quedado como una novela más de Filloy. Porque en este estilo sin narrador de la segunda época, el gran texto de Filloy es Lambigú, no Vil & Vil”.



Voces cruzadas



Aguilar, autor además una tesis de licenciatura sobre la narrativa de Filloy, asegura que Vil & Vil es una novela de la que “podría llamarse la segunda etapa” del autor cordobés. “Él tiene una primera etapa durante la década del '30 –explica–, que termina allá por el '39, donde escribe novelas como Caterva, Op Oloop y ¡Estafen!. Desde el '39 hasta principios de los '70, no publica más. Y salvo en Caterva, su obra fundamental, se muestra como un escritor convencional, con un estilo clásico con algunas audacias estructurales, y una riqueza léxica notable”.



Para Aguilar, Vil & Vil es una novela ejemplar de la segunda etapa de Filloy, inaugurada con La Potra, “en tanto que en esta novela el escritor comienza a no usar una voz narradora. En Vil & Vil hay tres voces que van construyendo la historia desde tres lugares distintos. Cuenta la historia de una revuelta militar, de una asonada, en un país indeterminado de Latinoamérica, –no está ubicado en la Argentina necesariamente–, y cuenta la cocina de la revuelta, las traiciones, las idas y venidas; y a la vez la traición del colimba que es el chofer del general que encabeza la revolución”.



“La novela se llama Vil & Vil porque es vil el general que traiciona al sistema democrático, pero también es vil el soldado que traiciona al general, que además está más o menos descripto como un anarquista militante de izquierda. Por eso esta novela no es estrictamente crítica, porque yo no sé si queda tan mal parado el personaje del general como queda mal parado el personaje del soldado. En realidad el más traidor de todos es el soldado: traiciona al general y traiciona sus principios”, opina Aguilar.



El ensayista se detiene en uno de los personajes de Vil & Vil para fundamentar su tesis. “El general –afirma– es un oficial de una milicia latinoamericana de los '70: no se le puede pedir más. Entonces, es problemático leer la novela desde ese esquema, como si fuera una novela de dictadores. Porque el tratamiento de los personajes no perjudica tanto al general como al soldado”, enfatiza.



Un desafío al lector



Aguilar señala no obstante que Vil & Vil es es una obra de importancia en la narrativa de Filloy. “Cada una de las partes de la novela está organizada en tres voces, y el lector tiene que construir la historia. En ese sentido la novela es fantástica, porque pone al lector en un lugar de participación, como decía Julio Cortázar”, explica. Y agrega: “El lector es partícipe necesario y debe prestar atención todo el tiempo, porque la novela exige un esfuerzo extra, es un desafío. Gana mucho con respecto a los textos breves del propio Filloy de la misma época, como Yo, yo y yo, y Tal cual, donde él ya experimenta esto de no usar un narrador que guíe la historia”.



Aguilar piensa que la novela secuestrada por la dictadura “no es complaciente con los militares, al contrario”, pero remarca que tampoco es “una obra crítica en el sentido en que lo es El otoño del patriarca, por ejemplo. Esta me parece que es más sutil. Me imagino que Vil & Vil ha quedado en la historia como una novela antimilitarista más por el hecho anecdótico del secuestro que por el contenido en sí de la obra”.



“El secuestro tuvo que ver con que cualquier cosa que no fuera complaciente resultaba crítica para los militares, y a mí me parece que no hicieron una lectura muy fina”, concluye el ensayista.









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